Hay cansancios que se resuelven descansando y otros que parecen volver porque algo de la exigencia permanece intacto.
“La vida, tal como nos es impuesta, nos resulta demasiado difícil.”
Sigmund Freud, El malestar en la cultura (1930), traducción propia.
Trabajo, rendimiento, perfeccionismo, miedo a fallar, necesidad de reconocimiento o incapacidad para detenerse pueden organizar una parte importante del malestar contemporáneo. Nombrarlo simplemente “estrés” puede ser útil, pero a veces deja intacta la pregunta por qué esa exigencia adquiere una fuerza tan particular.
El psicoanálisis puede abrir un espacio para distinguir lo que proviene de condiciones reales de trabajo de aquello que cada persona termina exigiéndose incluso cuando nadie más lo pide.